Capítulo 311 Ven por ella.

Alina llevaba casi una hora sentada en aquella habitación cuando escuchó pasos al otro lado de la puerta.

Tenía las muñecas doloridas por las ataduras y estaba furiosa. Había intentado averiguar dónde se encontraba, pero las ventanas estaban cubiertas y los hombres que la habían llevado hasta allí a...

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