Capítulo 64 Las sobras.

El sonido de los pasos de Damián alejándose por el pasillo fue como el tañido de una campana fúnebre.

Dentro de la habitación, el silencio volvió a instalarse, denso y asfixiante, pero ya nada era igual que hace diez minutos.

Mariana seguía tirada en el suelo, pegada a la puerta de madera, abrazando...

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