Capítulo 70 Encontré la verdad.

Mariana estaba sentada al borde de la cama, con las manos apretadas sobre su regazo, mirando hacia la puerta cerrada como si fuera la entrada a una celda de castigo. 

Habían pasado veinte minutos desde que Nicolás la había dejado allí con la orden expresa de no moverse. Veinte minutos de silencio ab...

Inicia sesión y continúa leyendo