Capítulo 78 El muro y el lobo.

La noche se cerró sobre la mansión Rostov como la boca de un lobo. Mariana regresó a la habitación temblando, no por el frío, sino por la devastación del rechazo de Damián. 

Se apoyó contra la puerta cerrada, mirando hacia la cama. Nicolás seguía allí, inmóvil, respirando con esa cadencia pesada que...

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