Capítulo 79 No sé cómo salvarnos a todos.

Nico se detuvo a dos metros de ella. La lluvia le mojaba el pelo y la cara, pero ni se inmutó. La miró con una decepción paternalista que era más aterradora que cualquier golpe. 

—Te dije que no salieras —dijo suavemente—. Te dije que te enfermarías. Y mira cómo estás. Empapada. Temblando.

—Déjame i...

Inicia sesión y continúa leyendo