Capítulo 80 Conspiración.

Mariana se aferró a su camisa, sollozando. 

—No te cases con ella, Damián. No me obligues a casarme con él. Vámonos. Por favor.

—No puedo... —Damián le levantó el rostro con ambas manos. Sus ojos grises estaban llenos de lágrimas.

—No puedo irme, Mariana. Tengo las manos manchadas de pasado. Pero te...

Inicia sesión y continúa leyendo