Capítulo 81 La curva de la muerte.

Nico encendió el coche y salió de la mansión, como arma que lleva el diablo. El motor del deportivo rugió como una bestia herida cuando Nicolás pisó el acelerador a fondo. 

Los neumáticos traseros patinaron sobre la grava mojada de la entrada antes de encontrar tracción en el asfalto, impulsando el ...

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