Capítulo 85 El regreso de los recuerdos.

—¿Qué? No... no puedes echarme. No tengo a dónde ir. Es de madrugada, no tengo dinero, está lloviendo... 

—¡No me importa! —rugió Damián, lanzando un par de zapatos dentro de la maleta con tanta fuerza que rebotaron y cayeron al suelo—. ¡Debí haberlo hecho el primer día! ¡Debí haberte echado desde e...

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