Condiciones

Nos quedamos allí un rato, disfrutando del momento hasta que noté que ella bostezaba y sus ojos se cerraban.

—¿Nos damos un baño? —sugerí.

Ella me miró y sonrió, derritiendo mi corazón.

—¿En la bañera? —preguntó.

—Buena elección, me encanta la idea. Pero pensé que estabas cansada —dije.

—Lo est...

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