El alemán.

—Entschuldigung, ¿están perdidas, señoras? —preguntó Gustav en alemán. A ambas les resultaba imposible no notar lo atractivo que era, a pesar de lo incómodo de la situación.

—Ja, estamos perdidas. No hablamos mucho alemán —respondió Mora, batiendo sus pestañas hacia él.

¿Alguna vez has visto una l...

Inicia sesión y continúa leyendo