Capítulo 53 Tú

A unos metros de distancia, junto al vehículo que acababa de aparcar, Ezra Delacroix acababa de descender. Llevaba el saco de su traje italiano sobre el brazo y la camisa ligeramente desabrochada en el cuello, denotando las largas horas de vuelo desde Roma. A pesar de la fatiga del viaje, el rost...

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