Capítulo 29 Capítulo 28

Brisa

La tediosa alarma me despierta a las diez de la mañana del sábado, protesto adormilada y estiro perezosa el brazo para apagarla. Pero antes de llegar a hacerlo, algo raro cae sobre mi cuerpo —sobre todo en mi cara— y me obliga a abrir los ojos de golpe. Una ligera nube blanquecina parece alzar...

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