Capítulo 51 51

DANTE

El turno termina tarde, como siempre, el restaurante vacío.

Mis empleados se marchan uno a uno, sus risas y despedidas perdiéndose en la noche mientras yo me quedo en la barra. Tomo una copa del estante, una botella de tinto que abro con un giro rápido, y me sirvo hasta la mitad. El líquido br...

Inicia sesión y continúa leyendo