Capítulo 56 56

DANTE

Son las nueve y media, y el restaurante ya está vacío. He echado a los últimos clientes con una excusa barata sobre un cierre temprano, apagado las luces del salón principal y dejado que la penumbra se trague el lugar.

Mi pulso late rápido, casi salvaje, porque sé que ella viene. Serena. Mi Se...

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