Capítulo 24 LA CASILLA DE PAREJA

ÁLVARO

—Claro que hay un lugar para ti.

Renata pronunció la frase sin apartar la vista del correo.

—¿En Lisboa?

—En mi vida. Lisboa incluye muebles que todavía no conozco.

—Eso ha sido peligrosamente parecido a una respuesta.

—No te acostumbres.

Besé su hombro. Ella guardó el teléfono y se giró...

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