
DOS MENTIRAS Y UN SOLO DORMITORIO
Sandy Bell · En curso · 94.1k Palabras
Introducción
Cuando sus amigos organizan un viaje de veintiún días para cumplir una promesa de adolescencia, ambos se niegan a participar si el otro estará presente. Desesperados por reunir al grupo, Mencía le asegura a Renata que Álvaro está enamorado de ella, mientras Darío convence a Álvaro de que Renata lleva años escondiendo una atracción irresistible.
Cada uno sube a la furgoneta dispuesto a provocar la confesión del otro.
Entre desafíos, averías, celos, habitaciones mal reservadas y noches con demasiada cercanía, el odio empieza a parecerse peligrosamente al deseo. Sin embargo, cuando descubran que todo comenzó con dos mentiras, tendrán que decidir si lo que nació entre ellos también fue falso.
Capítulo 1
RENATA
—Álvaro Valdés lleva cuatro años enamorado de ti.
Dejé de doblar la camiseta y miré a Mencía con la misma paciencia que reservaba para clientes que creían que un contrato laboral podía corregirse con emojis.
—Repítelo despacio. Quiero localizar el momento exacto en que perdiste la razón.
—No he perdido la razón.
—Entonces te la robaron. Revisa debajo de la cama.
Mencía cerró mi maleta de un golpe. El cierre atrapó una manga y ella tiró hasta que la tela salió arrugada.
—Por eso te provoca, Renata. Porque no sabe cómo acercarse sin conseguir que lo amenaces.
—Álvaro se acerca perfectamente a cualquier mujer que respire cerca de una barra.
—Contigo es distinto.
—Sí. Conmigo corre riesgo de sufrir lesiones.
Mi mejor amiga se dejó caer sobre el colchón. Llevaba dos meses organizando aquella ruta de veintiún días y tres semanas intentando convencerme de subir a una furgoneta con cinco personas, una ducha portátil y el hombre que había convertido mi paciencia en una especie en peligro.
—No quiero que faltes —dijo—. Es la promesa que hicimos a los dieciocho.
—También prometimos tatuarnos un mapa en el trasero. La madurez sirve para cancelar ideas.
—Todos vamos.
—Álvaro no cuenta como persona. Cuenta como problema con barba.
Mencía sonrió.
—Te gusta su barba.
—Me gusta que cubra parte de su cara.
—También te gusta su cara.
—¿Trajiste una lista o improvisas insultos contra mi criterio?
Ella tomó una fotografía de la cómoda. Álvaro aparecía detrás de nosotros en el cumpleaños de Lola, sosteniendo una cerveza y mirándome mientras yo discutía con Iván.
—Observa.
—Estoy observando una camisa que debería haber sido denunciada.
—No mira a nadie más.
—Quizá temía que lanzara la tarta.
—La lanzaste.
—A Darío. Y fue un accidente con trayectoria.
Mencía amplió la imagen. La mirada de Álvaro estaba fija en mí. No era la expresión burlona que utilizaba cuando discutíamos. Parecía seria, casi hambrienta, y mi estómago cometió la traición de tensarse.
Aparté el teléfono.
—Una foto no prueba nada.
—Darío me lo confirmó.
—Darío también dijo que podía reparar una cafetera con cinta adhesiva. Casi incendiamos el edificio.
—Álvaro le confesó que lleva años sintiendo algo por ti.
La habitación perdió un poco de aire.
Recordé demasiadas escenas inútiles: su mano en mi cintura cuando un camarero tropezó, la vez que apareció con café durante una guardia de mediación, la forma en que se colocaba detrás de mí en los bares y fingía que solo protegía su bebida.
No. Álvaro coqueteaba hasta con las máquinas expendedoras.
Cuatro años antes, durante la inauguración del bar, habíamos discutido frente a todos por un video suyo que me pareció asqueroso. Él aseguró que estaba editado. Yo le dije que una frase no necesitaba contexto cuando revelaba suficiente. Desde entonces, ninguna reunión terminaba sin que uno de los dos clavara el dedo en la herida. Lo peor era que, incluso enfadada, sabía cuándo llegaba. Reconocía su risa entre veinte voces, el perfume en un pasillo y el cambio de temperatura cuando ocupaba el lugar a mi lado. Eso no era atracción. Era vigilancia preventiva constante.
—Supongamos que es verdad —dije—. ¿Qué pretendes que haga?
—Ven al viaje. Nada más.
—¿Para verlo sufrir?
—Para dejar de imaginar que cada frase suya es un ataque.
—La mayoría son ataques.
—Quizá son intentos de atención.
—A los treinta años, un hombre debe saber distinguir entre cortejar y provocar homicidios.
Mencía se levantó y me sostuvo por los hombros.
—Veintiún días. Si al final sigues odiándolo, prometo no volver a mencionarlo.
—¿Y si intenta besarme?
—Lo detienes.
—¿Y si no quiero detenerlo?
Su sonrisa apareció demasiado rápido.
—Entonces quizá Darío tenga razón.
Me aparté.
—No acepté.
—Tu maleta está abierta.
—Porque estaba guardando ropa para una semana tranquila sin ustedes.
—Has metido tres bikinis.
—La tranquilidad también nada.
El timbre sonó. Mencía corrió hacia la puerta antes de que pudiera impedirlo. Escuché una voz masculina desde el pasillo.
—¿Está lista la defensora oficial de las agendas imposibles?
Cerré los ojos.
Álvaro entró cargando una caja de herramientas. Camiseta negra, vaqueros gastados, barba corta y esa sonrisa que parecía haber sido diseñada para convencer a mujeres sensatas de cometer errores logísticos.
—No —respondí—. Pero la defensora oficial de romper narices tiene cinco minutos libres.
—Perfecto. Traje seguro médico.
Dejó la caja junto a mi maleta y miró el contenido.
—Tres bikinis para un viaje que dijiste que no harías.
—¿Revisas equipaje ajeno por trabajo o por perversión?
—Por prevención. No quiero descubrir en la frontera que llevas un martillo.
—El martillo eres tú.
Mencía soltó una tos que sonó sospechosamente parecida a una risa.
—Voy a bajar las demás bolsas.
Nos dejó solos.
Álvaro abrió la caja de herramientas y sacó una linterna.
—La furgoneta tiene una luz trasera dañada. Darío asegura que la reparó.
—Entonces no funciona.
—Por eso vine.
Se agachó para revisar el enchufe junto a mi escritorio. La camiseta subió lo suficiente para mostrar una franja de piel sobre el cinturón. Miré dos segundos. Tres, quizá.
Él giró la cabeza.
—¿Necesitas algo?
—Que te tapes.
—¿Te distraigo?
—Me preocupa que te resfríes y tengamos que soportar tus quejas.
Álvaro se puso de pie. Se acercó hasta quedar frente a mí, sin tocarme. Olía a madera, jabón y esa colonia que siempre reconocía antes de verlo.
—Mencía te contó algo —dijo.
Mi pulso se volvió torpe.
—Mencía cuenta muchas cosas.
—Desde que llegué no me has llamado mujeriego.
—Estoy ahorrando vocabulario.
—Y me miraste la espalda.
—Buscaba señales de evolución.
Su boca se curvó.
—¿Encontraste alguna?
—No. Sigues encorvándote.
Dio otro paso. Mi cadera chocó con la cómoda.
—Estás nerviosa.
—Estoy calculando la distancia hasta la ventana.
—Vivimos en un cuarto piso.
—Confío en que rebotes.
Álvaro apoyó una mano junto a mi cintura. No me encerró, pero tampoco dejó mucho espacio. Sus ojos bajaron a mi boca y regresaron lentamente.
—¿Seguro que no quieres preguntarme algo antes del viaje?
La mentira de Mencía pesó en mi lengua.
¿Desde cuándo estás enamorado de mí?
No pensaba regalarle esa ventaja.
—Sí —respondí—. ¿Cuántos kilómetros faltan para que dejes de hablar?
—Veintiún días conmigo y esa es tu primera pregunta.
—También podría preguntar cuántas mujeres planeas olvidar por el camino.
La sonrisa desapareció.
—Nunca he olvidado a una mujer.
—Solo sus apellidos.
—No prometo lo que no siento.
—Qué noble.
—Y tú no escuchas una respuesta cuando ya elegiste la condena.
El comentario encontró un lugar sensible. Nos miramos sin humor.
—No empieces —dije.
—Tú empezaste hace cuatro años.
Antes de que pudiera responder, Mencía volvió.
—La furgoneta está lista. Salimos en diez minutos.
Álvaro recogió la caja. Al pasar, inclinó la boca hacia mi oído.
—Lleva el bikini rojo.
El calor me subió por el cuello.
—¿Por qué?
—Porque si vamos a fingir que no quieres provocarme, al menos hazlo bien.
Se marchó antes de que pudiera insultarlo.
Mencía cerró la puerta y me miró con ojos enormes.
—¿Todavía crees que no está enamorado de ti?
Tomé el bikini rojo de la maleta y lo hundí debajo de la ropa.
—Creo que voy a conseguir que lo confiese antes de la primera frontera.
Últimos capítulos
#90 Capítulo 90 UN SOLO SÍ
Última actualización: 10/17/2026#89 Capítulo 89 NO HOY
Última actualización: 10/16/2026#88 Capítulo 88 LA PREGUNTA PENDIENTE
Última actualización: 10/15/2026#87 Capítulo 87 NOVENTA DÍAS PARA ELEGIRNOS
Última actualización: 10/14/2026#86 Capítulo 86 UN AÑO SIN GARANTÍAS
Última actualización: 10/13/2026#85 Capítulo 85 PASAJERA IMPREVISTA
Última actualización: 10/12/2026#84 Capítulo 84 CUARENTA Y OCHO HORAS CONTIGO
Última actualización: 10/11/2026#83 Capítulo 83 VEINTISIETE DÍAS SIN SU VOZ
Última actualización: 10/10/2026#82 Capítulo 82 LOS VOTOS ANTES DEL VUELO
Última actualización: 10/9/2026#81 Capítulo 81 LA NOCHE QUE DEJÓ DE ALCANZARNOS
Última actualización: 10/8/2026
Te podría gustar 😍
Solo un para siempre
Digo, porque debe existir una razón para que a estas alturas me siga afectando aquello que viví hace tantos años. Algo que explique, por qué los hechos que me llevaron hasta donde hoy estoy, me persigan sin cansancio.
Desde que todo comenzó, o acabó, depende de cómo se mire, no he podido avanzar. No realmente. Siempre hay algo que me hace regresar atrás.
Una frase. Un lugar. Una fecha.
Todo me lleva hacia él.
A mi supuesto "para siempre".
La frustración y la rabia me llenan cuando recuerdo cómo sucedió todo. Cómo fue capaz de mirarme a los ojos mientras besaba a otra, mientras tocaba a otra. Cómo fue capaz de culparme de todo cuando lo enfrenté.
El dolor de la traición fue horrible. No solo por lastimar mi orgullo, mi dignidad, sino también, por todo lo que provocó en mi posterior vida.
Me prometió un para siempre. Y nunca lo cumplió.
No al menos, de la forma en que debía.
Embarazada de los Gemelos Genios del Alfa
En la Cama con su Jefe Idiota
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.
Poseída por el Despiadado Alfa
Ella nunca debió sobrevivir.
Ivy Mooncrest es la vergüenza de su manada: una Gamma solo de nombre, condenada por pecados que nunca cometió. Cuando el Alpha Brian la envía al dominio de los depredadores más peligrosos que existen, no le da una misión.
Le da una sentencia de muerte.
Los Hermanos Thorn. En The Obsidian, su club exclusivo donde las sombras bailan con el deseo y el poder, tres lobos gobiernan con autoridad absoluta:
Jaxson: frío, calculador, intocable.
Malric: astuto, peligroso, siempre tres pasos por delante.
Kael: el ejecutor implacable cuya mirada penetrante arranca cada mentira, cada máscara, cada defensa.
Un solo error, y ella es borrada. Un solo desliz, y es devorada. Pero Ivy no es la pieza frágil que ellos esperan.
A medida que Ivy se ve arrastrada más y más dentro de su oscuro imperio, las líneas se desdibujan entre misión y deseo, entre cautiva y participante dispuesta. Los hermanos no solo quieren su obediencia. Quieren que se rinda. Sus secretos. Su cuerpo. Su alma.
Y en un mundo donde el poder lo es todo y confiar resulta fatal, Ivy se enfrenta a una elección imposible:
Arder en su fuego… o dejar que la forjen en algo irrompible.
ADVERTENCIA: Esta es una novela romántica paranormal oscura con contenido explícito, dinámicas de poder y elementos de BDSM. Presenta una manada moralmente gris, alphas posesivos y una protagonista que juega con fuego.
Guerreros de la luna azul
Nirvana: De las Cenizas a la Gloria
¿Había olvidado él cómo la estranguló, la obligó a firmar los papeles del divorcio y la convirtió en el hazmerreír de la ciudad? Ahora, él buscaba la reconciliación, pero solo ella decidiría si él era digno...
Mi jefe dominante
El Sr. Sutton y yo no hemos tenido más que una relación de trabajo. El me da órdenes y le escucho. Pero todo eso está a punto de cambiar. Necesita una fecha para una boda familiar y me ha elegido como su objetivo. Podría y debería haber dicho que no, pero ¿qué más puedo hacer cuando amenaza mi trabajo?
Es aceptar ese favor que cambió mi vida entera. Pasamos más tiempo juntos fuera del trabajo, lo que cambió nuestra relación. Lo veo bajo una luz diferente, y él me ve bajo una luz diferente.
Sé que está mal involucrarse con mi jefe. Intento luchar pero no lo consigo. Es solo sexo. ¿Qué daño podría causar? No podría estar más equivocada porque lo que empieza siendo solo sexo cambia de dirección de una manera que nunca podría imaginar.
Mi jefe no solo es dominante en el trabajo sino en todos los aspectos de su vida. He oído hablar de la relación DOM/Subs, pero no es algo en lo que haya pensado mucho. A medida que las cosas se intensifican entre el Sr. Sutton y yo, me piden que me convierta en su sumisa. ¿Cómo puede uno convertirse en algo así sin experiencia ni deseo de serlo? Será un desafío para él y para mí, porque no me gusta que me digan qué hacer fuera del trabajo.
Nunca esperé que lo único de lo que no sabía nada fuera lo mismo que me abriera un mundo increíble y completamente nuevo.
Seduciendo a mi Luna con Miel
Y no cualquier tipo de venganza.
Para ello necesitaba dejar atrás quién y qué era para forjar un nuevo lobo, uno más letal. Alguien que sería temido y cuyo nombre pasaría a la historia de la raza como el único que libró a las manadas del continente americano del maldito traidor: Alfa Bastian Crow.
Él le quitó su vida y sus sueños. Él le quitaría hasta su jodida alma y luego iría al mismísimo infierno para asegurarse de que ahí Bastian Crow continuara con un castigo eterno.
Reinelle solo sabía una cosa: Sobreviviría y regresaría a casa junto a su hija sin importar qué era lo que tuviera que hacer… o en qué se tuviera que convertir.
Soportaría torturas, derramaría sangre y no tendría piedad de sus enemigos.
Si el precio de sus libertades era matar unos cuantos lobos… bueno, ella no estaba en desacuerdo.
Ella lo ve como una bestia deformada por el odio.
Él la ve como una hembra que no se quebrará, incluso en cadenas.
Ese primer contacto no es romántico todavía, sino un choque de fuerzas salvajes. Lo que nace entre ellos es tensión, rabia y atracción envenenada.
Después de la Aventura de mi Esposo, me Volví a Casar con un Multimillonario
La máscara del multimillonario (Un romance oscuro y ardiente)
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.
Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.
El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.
Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.
Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.
Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?
Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
Los Reyes Licántropos y Su Pareja Híbrida
Libro dos de Los Reyes Licántropos y la Loba Blanca. También puede leerse como una historia independiente.
Han pasado diecisiete años desde el surgimiento de la Loba Blanca, y el reinado de los Reyes Licántropos aseguró la paz en todo el reino. La siguiente generación de guerreros ha crecido bajo la protección de sus poderosos gobernantes.
Cassian y Atlas, los herederos gemelos del trono licántropo, ya no son niños. A punto de cumplir dieciocho, los futuros reyes ya se han probado en los campos de entrenamiento con una fuerza, una destreza y un poder muy por encima de su edad. Como gemelos idénticos nacidos con habilidades extraordinarias, su vínculo es irrompible, su lealtad entre ellos absoluta. El reino sabe que algún día gobernarán juntos.
Pero cumplir dieciocho trae algo más que responsabilidad.
Para los licántropos, marca el momento en que el destino puede revelar a la única persona destinada a estar a su lado: su pareja.
Para celebrar el décimo octavo cumpleaños de los gemelos, el palacio se prepara para un gran baile real. Alfas y familias de todo el reino están invitados; muchos llegan con la esperanza de que sus hijas sean elegidas como la futura reina del trono licántropo.
Sin embargo, el destino rara vez sigue el camino que otros esperan.
En algún lugar del reino vive una chica cuya existencia nunca debió ser conocida. Oculta en las sombras de los muros del reino, lleva en la sangre secretos que podrían cambiarlo todo. Secretos lo bastante poderosos como para redefinir el futuro del reino licántropo.
A medida que se acerca la noche del baile, hilos invisibles del destino empiezan a entrelazar vidas de formas que nadie habría podido prever.
El siguiente capítulo de la historia de los Reyes Licántropos está a punto de comenzar.
Y la pareja destinada a dos reyes podría ser mucho más poderosa y peligrosa de lo que cualquiera podría imaginar.












