Capítulo 7 EL HOMBRE DE LA RECEPCIÓN

RENATA

—No vas a ir conmigo.

Álvaro seguía sentado en mi cama, sin camiseta y con la barba desordenada por mis manos. La imagen dificultaba mucho sostener una discusión seria.

—Tu ex cruzó Salamanca de madrugada para aparecerse en un hotel —respondió—. No pienso quedarme aquí abrazando a Ernest...

Inicia sesión y continúa leyendo