Capítulo 75 LA CUENTA QUE NADIE DEBÍA PAGAR

RENATA

—Tardé cuatro años en conseguir que dejara de insultarme. El resto lo decidió sin consultarme.

El padre de Álvaro inclinó la cabeza, como si mi respuesta confirmara algo.

—Eso dicen las mujeres que prefieren parecer inocentes.

—Y eso dicen los hombres que necesitan convertir cada decisió...

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