Capítulo 8

POV de Adela

Forrest entró: alto, guapo, con los ojos gris azules llenos de preocupación. Caminó con paso firme hasta mi lado y me preguntó en voz baja, en italiano:

—¿Todo bien?

Luego se inclinó y me besó la frente.

—¡No la toques ni con un maldito dedo! —rugió Massimo, intentando ponerse de pi...

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