Capítulo 8 Cuevas

—Me tengo que ir —le pasé de lado, tomando mi bolso. 

—Te llevo —me dijo de pronto. Me sorprendió porque hace rato estaba enojado conmigo y ahora está igual. Me acomodé lo que pude el pelo porque me imagino que debe de estar hecho un desastre. Y qué vergüenza con Tate. 

—No es necesario, me iré co...

Inicia sesión y continúa leyendo