Capítulo 20: El trato

Riven me preparó un baño caliente una vez que volvimos a entrar, pero ni siquiera el agua tibia y relajante pudo quitarme la sensación de vacío de la noche. Apenas había podido caminar del cementerio a la casa, mis piernas empezaron a temblar en cuanto puse un poco de peso sobre ellas y hubo varias ...

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