Capítulo 7: La tragedia de la mariquita

Esperamos un rato antes de que alguien finalmente abriera la puerta de la casa de la familia Wallaby. La mujer que abrió era baja y arrugada, con una sonrisa amable pero ojos sospechosos mientras nos estudiaba a mi hermano y a mí. Me tomó un tiempo darme cuenta de que esta era la madre de Héctor Wal...

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