Capítulo 13 CAPÍTULO 13

Él está a mi lado, con su brazo sobre mi cintura, y por un segundo, simplemente me dejo hundir en él: la calidez, la seguridad, la paz fugaz de pretender que el resto del mundo no existe.

Pero mientras yazgo allí, mis dedos recorriendo distraídamente las líneas de su pecho, la realidad ya me invade...

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