Capítulo 42 CAPÍTULO 42

Aprieto los dientes, furiosa por la forma en que reacciona mi cuerpo, por el calor que se encrespa en mi estómago.

Mis padres. Mi libertad. Mi oportunidad de una vida normal.

Él no merece mi atención, y con toda seguridad no merece ser deseado.

Pero mi cuerpo me traiciona.

Cuando llegamos al alt...

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