Capítulo 8 CAPITULO 8

Ella cae de rodillas y en un instante estoy a su lado.

—Oh, Stef… —La preocupación se apodera del rostro de Isamar .

—Se golpeó la cabeza —digo—. Déjame...

Presiono mis dedos contra su cuello, buscando su pulso. Está ahí: firme, pero débil.

—Ella estará bien, ¿verdad? —pregunta Isamar .

—Necesi...

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