Capítulo 121 Deja de molestarme

Todo sucedió demasiado rápido, desafiando toda lógica.

La yema del dedo de Cecilia flotaba sobre la pantalla mientras miraba ese rincón instantáneamente purificado de internet, perdida en sus pensamientos.

¿Lo hizo Stefan?

Sin dudarlo, marcó su número.

—¿Qué pasa, mi diseñadora jefe?

La llamada...

Inicia sesión y continúa leyendo