Capítulo 15 Nada más que una herramienta

La lucha de Cecilia fue inútil. Solo pudo mirar cómo la aguja perforaba su piel, el líquido dentro de la jeringa empujado lentamente hacia sus venas. Se sentó en silencio, esperando que la droga hiciera efecto, despojada de su voluntad y fuerza.

—¿Quién te dio permiso para hacer esto? —La voz de Ce...

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