Capítulo 169 El sustituto perfecto

—¿Cooperar?

Esa palabra podía significar cualquier cosa, y los ojos de Cecilia mostraban una clara desconfianza.

—No te pongas nerviosa —Stefan se rió suavemente, su voz llevaba un tono tranquilizador—. Solo un pequeño favor, pan comido para ti.

No explicó de inmediato. En cambio, la mantuvo en s...

Inicia sesión y continúa leyendo