Capítulo 25 ¿El asunto del corazón?

No parecía que los dos enfermeros tuvieran malas intenciones—más bien simplemente sentían lástima por Cecilia.

Ella cruzó los brazos y se frotó los antebrazos, un pequeño gesto que no podía evitar. Incluso ella tenía que admitir que se veía lamentable.

—Señora, ¿podría decirme cómo llegar a la Sal...

Inicia sesión y continúa leyendo