Capítulo 30 Nada más que mentiras

Rufus se había ido, dejando la casa en un silencio sofocante.

Cecilia también quería irse, alejarse de ese aire que se sentía pesado y hostil, pero el dolor agudo que irradiaba por su cuerpo la mantenía en su lugar.

Era el mismo instinto que tuvo en el hospital—encogerse sobre sí misma, como si ha...

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