Capítulo 40 Coma

La voz de Cecilia era tan baja—tan baja que podría haberse confundido con un suspiro—sin embargo, cada sílaba aterrizaba en el pecho de Rufus como un martillazo. El peso de sus palabras no dejaba espacio para respirar.

Cuando terminó de hablar, fue como si la fuerza hubiera abandonado su cuerpo de ...

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