Capítulo 44 Malicia interior

Cecilia ya había comprendido que la habían maniobrado hacia esta esquina, pero con las acusaciones expuestas tan claramente, decidió que bien podía dejar de preocuparse. Su voz era fría, casi indiferente.

—Si ya estás tan seguro de que todo fue obra mía —dijo—, entonces mátame y acaba con esto. De ...

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