Capítulo 46 Sumisión

Cecilia se soltó del agarre del guardia, reuniendo cada onza de fuerza que le quedaba solo para mantenerse en pie. Aun así, su cuerpo se tambaleó, la debilidad en sus piernas la traicionaba.

—Lo siento, señorita Ember—dijo, su voz áspera y desgastada, como si cada sílaba raspara sobre papel de lija...

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