Capítulo 80 Rufus, mereces morir

Blair se paralizó, su mente quedándose completamente en blanco ante esas cuatro palabras:

—¿Estás feliz ahora?

Se quedó clavada en el lugar, incapaz de pensar, incapaz de respirar.

Este hombre —este Rufus desquiciado y roto— acababa de admitir, con su propia voz, que la mujer a la que amaba... era...

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