Capítulo 91 No hay forma de escapar

Las ventanas del coche estaban tan tintadas que ni siquiera una sombra se movía detrás del cristal. Pero Cecilia nunca confundiría ese vehículo.

Era un modelo hecho a medida, a prueba de balas. La matrícula era la fecha de cumpleaños de Rufus.

El miedo, grabado en lo más profundo de su alma, gritó...

Inicia sesión y continúa leyendo