Capítulo 123 Revelación parcial

La luz del amanecer se filtraba por las rendijas de las persianas, dibujando rayas de polvo que bailaban en el aire viciado del apartamento. Mara dormía en el sofá, envuelta en una manta que apenas le cubría los hombros, ajena al torbellino que se había desatado en mi mente. Yo seguía sentada frente...

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