
El CEO Despiadado y La Pequeña Scort
Petit · Completado · 183.0k Palabras
Introducción
Greishka Holding, ahora reencarnada como Lisa Allens, en un cuerpo que desprecia, carga con odio por la vida que le toca y una habilidad que conoce demasiado bien: vender su cuerpo, y su presencia. Recuerda a la perfección su vida anterior… y eso incluye a Kalem Valtimur.
Él no la reconoce, odia su físico, pero la desea con rabia. La humilla por su apariencia, la contrata una y otra vez para probar que no significa nada, sin entender porqué su voz, sus gestos, su forma de callar lo desarman.
Cuando Kalem adopta a una niña enferma creyéndola huérfana —sin saber que es la hija de la mujer que desprecia cada noche— el destino se vuelve perverso. Lisa no es dócil, Kalem busca imponerse. El pasado empieza a latir.
Lisa resiste sin rendirse, porque descubre que él es una puerta… y una amenaza.
La convierte en su prometida por contrato.
Entre obsesión, control, encuentros marcados por el deseo y una reencarnación que aleccionarlos, el amor no será salvación… será un castigo.
Capítulo 1
—¿Qué piensas hacer, Greish? —preguntó Kassandra, mi compañera—. Ya está cerca el día.
—Sí, ¡Maldito cáncer! —respondí con amargura y sin dejar de extender la loción sobre la piel de mi pierna—. ¡Cómo si pudiera olvidarlo, amiga! Ya estoy cerca de alcanzar la meta —suspiró.
—Ha valido la pena, Greish, Gretel te lo agradecerá.
—Ojalá sea así y no se avergüence de mí en el futuro —digo con pesar.
—No lo hará —afirmó Kassandra.
Antes nunca había trabajado en un lugar de éstos, pero no se me dificultó la adaptación, pues si había algo que se me daba fácil era seducir a un hombre y usar mis encantos para lograr obtener de ellos algo de provecho.
Afortunadamente la vida me dotó de un físico envidiable. Mi nombre era o es, Greishka Holding, rubia, un cabello brillante como el oro, largo, lacio, hermoso, ojos color azul, una estatura maravillosa, fijate, medir un metro setenta de estatura es un privilegio de los dioses; y ni hablar de mi figura, esbelta, con buenos senos y unas caderas que capacesd e detener miradas de cualquier tipo, hombres deseosos de tenerme y mujeres envidiosas.
Trabajar en ese mundo no me era tan desconocido cuando Kassandra finalmente me convenció para que trabajara como dama de compañía y así reunir más rápido el dinero para el tratamiento de quimioterapia de mi pequeña Gretell; eso mientras lograbamos dar con el donante de médula que tanto hemos implorado aparezca.
—Me falta un diez por ciento y si lo logro esta noche, mañana seguro iré a pagar en administración. Estoy segura que lo lograré.
Kassandra sonrió al verme tan positiva.
—Y te creo… con tus mañitas ninguno se resiste.
Ambas soltamos una carcajada pícara. Me vestí y salí corriendo a ver a mi princesa, mi muñeca de rizos de oro que gracias a esos horribles tratamientos lo perdió, fue traumático pero mi hija es fuerte, mi Gretell tiene la fortaleza que a mi me falta en ciertos momentos.
—Hola, mami —me saluda al verme.
Me emociono al verla con tanta alegría, su rostro pálido irradiaba mucha felicidad de verme. Odio este lugar, esos aparatos que tiene conectados, a esas mujeres vestidas de blanco que la rodean, pero lo tolero por salvarla, todo sea por ver esa sonrisa nuevamente en casa y corriendo juntas en un parque sin temor de otro desmayo.
—Mi amor —le digo emocionada, luego le doy un beso en la frente y la abrazo—. Cada día estás más preciosa. Mira lo que te traje hoy.
Saco de una bolsa dos cajas de cosméticos para niñas y un espejo, todos d ecolor rosa y de minnie mouse, su personaje favorito.
—¡Mamiii! —exclama emocionada y pega un pequeño saltó sobre el colchón.
Le doy sus obsequios y me siento a su lado a abrir las cajas. No sé cuánto tiempo pasé con ella allí. Nos divertimos mucho, le compré un helado, nos maquillamos y hasta dormité a su lado. Lo cierto fue que al salir de ese enorme elefante blanco donde desde hace tres meses dejóa mi hija, ya estaba oscuro.
—Regresa mañana, mami, bien temprano. Cuando no estás te extraño mucho —me dijo mi pequeña al abrazarme con una fuerza que hacía doler el alma.
—Seguro, mi amor —le prometí y estampé un beso bien sentido en sus dos mejillas sonrosadas por el maquillaje.
Cinco horas después. Al salir de la agencia con la tarjeta en la mano donde estaba la información del primer cliente, me topé con el ser que más despreciaba en esta vida: Una mujer —si a eso se le podía considerar mujer— cuya estatura apenas me llegaba a las caderas. Físicamente era despreciable, pero ella insistía en ocupar un lugar VIP en la agencia.
«¡Qué ilusa el monstruo éste!», pensé al verla con repugnancia.
—¡Quítate de mi camino! —bufé con desprecio—. No sé porqué Miriam aún permite que los clientes sufran con semejante desperdicio —agregué mirándola desde arriba.
Cada vez que sucedía esto, la chica no me respondía. Entendía que era porque la pequeña despreciable no tenía cómo rebatir lo que para mí era una verdad. Y tenía razón, la mujer pequeña era un adefesio que intentaba abrirse paso en un mundo diseñado para las mujeres perfectas, y yo, Greishka Holding, era la perfección hecha mujer, a quien nada ni nadie se le negaba. Los mejores clientes eran para mí y que la otra pensara en quitarme siquiera uno, era una burla que no merecía consideración.
—Deberian meterte presa por cometer el delito de obligarnos a verte día a día aquí en medio de tanta perfección. No encajarás nunca aquí —escupí y salí enojada de la agencia.
«Ese metro y medio de mujer tiene el poder de descomponerme el rato».
Horas después, me encontraba en el modesto salón de la suite que Miriam, la encargada de la agencia, reservó para el encuentro con el cliente cuando recibí una llamada. Dudé en contestar, sin embargo, al final accedí.
—Greishka… —Era la voz de Miriam la que percibí al contestar—, hubo un cambio de último minuto, tuve que cambiarte de cliente.
—¿Cómo así?
—El señor Valtimur —respondió en su acostumbrado tono de voz frío—. No hubo necesidad de fijarle una tarifa, él puso el precio a cambio de estar contigo, fue enfático al exigir el mejor producto que tenemos en la agencia. Ya hizo un giro y al finalizar el servicio prometió hacer el resto.
—Entiendo —respondí pensativa.
De solo escuchar su apellido, la piel se me erizó.
—Así que ya sabes, da lo mejor de tí, aunque no creo necesario pedirtelo. Ya te envió la dirección del lugar del encuentro.
Y así fue. Cuando Kalem Valtimur cruzó el umbral de la entrada, mis ojos no dejaban de ver esos ojos grises, tan fríos como un témpano de hielo y tan provocadores que poco me importó si estaba de mal humor o no. Se veía huraño, pero mi obligación no era hurgar sobre eso, yo estaba presta solo a satisfacer sus bajos instintos.
En poco tiempo aprendí que en este oficio no preguntar era lo mejor y el tono de su voz bastó para no pensar sino actuar.
—Anubis65 —dijo saludándome en ese tono de voz de barítono, grave y fría que me atravesó—. Perdón, Greishka.
Al ingresar en la agencia me impusieron usar seudónimo y llevar antifaz frente a los clientes, lo acepté a regañadientes. Nunca me avergoncé de nada de lo que había hecho en la vida, no quería esconderme, pero las reglas eran eso: reglas. No obstante, con Kalem, las cosas cambiaron, con él todo era sin máscaras y sin poner resistencia. Yo no hablaba más de lo necesario y él pagaba bien; y en la intimidad sí que hablamos el lenguaje más antiguo y vulgar sin límite alguno.
—A su servicio, señor Valtimur —le respondí con sensualidad y me incorporé del sillón donde lo esperaba.
Últimos capítulos
#181 Capítulo 181 El nuevo horizonte
Última actualización: 7/30/2026#180 Capítulo 180 El duelo del orgullo
Última actualización: 7/30/2026#179 Capítulo 179 Limpiando las cenizas
Última actualización: 7/30/2026#178 Capítulo 178 El sacrificio final
Última actualización: 7/30/2026#177 Capítulo 177 La sombra del pasado
Última actualización: 7/30/2026#176 Capítulo 176 El reencuentro amargo
Última actualización: 7/30/2026#175 Capítulo 175 La crisis de Gretell
Última actualización: 7/30/2026#174 Capítulo 174 El escondite de la verdad
Última actualización: 7/30/2026#173 Capítulo 173 La búsqueda del perdón II
Última actualización: 7/30/2026#172 Capítulo 172 La búsqueda del perdón I
Última actualización: 7/30/2026
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