Capítulo 157 La trampa definitiva II

Me quedé completamente helada al escuchar ese nombre en su boca, como si una cubeta de agua helada me hubiera caído encima de golpe, congelándome la sangre en las venas y dejándome sin aliento, con el pecho oprimido por una fuerza invisible. El ambiente de la bodega pareció volverse todavía más pesa...

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