Capítulo 159 El veredicto del orgullo I

El silencio que se instaló de golpe entre nosotros después de su gesto fue tan pesado y denso que parecía una muralla invisible levantada de la nada en medio de la miseria de aquella bodega abandonada. Fue como un dejavú.

Yo seguía con los brazos extendidos a pocos centímetros de ella, con las manos...

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