Capítulo 16 El peso de la omnipotencia II

—No sé qué pueda hacer para evitarlo… solo la madre o cualquier familiar pudiera detener lo inevitable y hasta donde sé la madre está muerta —sentencié, y pronunciar esas palabras me causó satisfacción—. Y su hija vivirá porque yo lo he decidido. Tú, en cambio, solo le ofrecerías una vida de miseria...

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