Capítulo 160 El veredicto del orgullo II

Y ahora, ver reflejada esa misma actitud altiva, ese mismo orgullo indomable en ella, en este cuerpo, me hacía sentir profundamente burlado, engañado y traicionado otra vez por el destino, como si el universo estuviera confabulándose para jugarme una macabra broma con mi cabeza y mi salud mental.

—¡...

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