Capítulo 25 La trampa II

Salí del comedor con pasos rápidos. Mi madre me siguió hasta el vestíbulo, gritando mi nombre.

—¿Qué te pasa? —inquirió detrás de mí, con el rostro descompuesto por la indignación—. Te estamos ofreciendo estabilidad, una mujer a tu altura. ¿Acaso prefieres seguir solo, consumiéndote por los recuerdo...

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