Capítulo 30 El precio de la desconfianza I

El silencio en mi despacho era tan denso que podía escuchar el zumbido de la electricidad en las lámparas de diseño. Me encontraba solo, rodeado por el lujo que siempre había definido mi existencia, pero que en ese momento se sentía como una escenografía hueca. Horas antes, el mundo parecía tener un...

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