Capítulo 86 Ecos del pasado III

La silueta del otro lado de la puerta se quedó estática. Mis dedos se clavaron en la tela de mi camisón, buscando una firmeza que no poseía. La incertidumbre se convirtió en un veneno que recorría mis venas, intensificando la urgencia de protegerme. No podía permitir que la historia se repitiera, no...

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