Capítulo 10 Capítulo 10

Sebastián

—Te encantará mi idea, esposo.

Le sostuve la mirada apoyado en el marco de la puerta que acababa de cerrar, con las manos en los bolsillos del pantalón porque si las dejaba sueltas iban directo a esa boca.

—Te oigo, esposa.

—Vamos a darle un secuestro real, uno que se sienta, y si ...

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