Capítulo 30 Capítulo 30

Renata

Sebastián durmió tres horas seguidas después de que le solté la libreta, con la mano derecha apoyada sobre los papeles debajo de la sábana, con el labio del corte apenas hinchado, con las costillas quietas.

Yo no dormí.

Me quedé en el sillón al lado de la cama, mirando el techo, con la...

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