Capítulo 111 El último escudo del paria

El aire en la suite presidencial se volvió irrespirable en cuestión de segundos, tiñéndose de un vapor grisáceo y espeso que brotaba a gran presión de los ductos de ventilación. El penetrante olor a cloro y azufre quemó el fondo de mi garganta, provocándome un violento acceso de tos que me obligó...

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