Capítulo 114 El veredicto del lodo

Las puertas de acero espejo del ascensor privado se cerraron con un golpe seco que retumbó en los cimientos del piso catorce, llevándose a Erick encadenado hacia los sótanos de la fiscalía federal. El silencio que quedó en el despacho presidencial era absoluto, roto únicamente por el goteo constante...

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