Capítulo 62 Testamento de las sombras

El expediente sobre las mantas de la cama clínica parecía pesar más que todo el holding de los Altea. Miré fijamente el nombre impreso en el sello del registro civil de la periferia. Andrés Rose. El hombre que me había abandonado en aquella florería de madera cuando mis manos apenas tenían la fuerza...

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