Capítulo 88 El infiltrado en la cuna

El grito del radio de banda corta del oficial de la Interpol congeló la respiración de todos en el deprimido departamento de la periferia. El aire, aún pesado por los restos del gas y la sangre de Erick evaporándose en el cemento, se volvió irrespirable. El abogado de mi padre estaba en el quirófano...

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